martes, 22 de mayo de 2007

4 DE CADA 10 CHICOS ARGENTINOS INTEGRAN UNA FAMILIA POBRE

http://www.clarin.com/diario/2007/05/22/sociedad/s-03408.htm


La pobreza infantil bajó, pero aún sigue alta


Por la recuperación de los salarios y el mayor empleo, volvió a bajar la pobreza infantil.

Ahora, según los datos del INDEC de la segunda mitad de 2006 proyectados a todo el país, está en el 40,5% cuando en igual período de 2005 se ubicaba en el 49,5%. Aún así, que cuatro de cada diez niños integren una familia pobre marca que la pobreza infantil continúa en niveles altos para los indicadores históricos de la Argentina.
En la Región Nordeste supera el 60% y en el conurbano es del 43,2%. Y entre las niñas alcanza al 41,3%, mientras que en los varones es del 39,7%.
De esos porcentajes se desprende que de los 10,2 millones de menores de 14 años que viven en todo el país, 4,1 millones son chicos pobres. Y de ese total 1,5 millones integran familias indigentes porque tienen ingresos que no les permiten comprar los alimentos básicos.
Aunque la pobreza golpea al 26,9% de la población, la proporción es mayor entre los niños. Y eso se debe a que en los hogares pobres las familias son más numerosas y el escaso ingreso debe alimentar a más gente.
Con relación a la segunda mitad de 2005, la pobreza infantil se redujo del 49,5 al 40,5%. Así, en un año, el número de menores pobres bajó en 900.000 niños.
La mayor reducción se registró en Concordia, Mendoza y Mar del PlataEl mapa nacional muestra una fuerte disparidad entre las regiones.
En Corrientes la pobreza infantil trepa al 63,4%, seguida por Resistencia con el 62,4% En la otra punta, con el 9,3%% se ubica Río Gallegos, la única ciudad con una pobreza infantil de un dígito. En la Capital, la pobreza infantil alcanza al 20,1%.
En indigencia infantil, sobresalen Resistencia, Corrientes y la ciudad de Santa Fe, con porcentajes superiores al 22%.
Este alto número de chicos pobres es un factor de reproducción de la pobreza por el impacto adverso en materia cultural, educativa y laboral que implica criarse en un ambiente de privaciones bási cas. De este modo, a pesar del crecimiento económico y el mayor empleo, la pobreza infantil se mantiene en niveles altos. Y eso se debe a que un gran sector trabajadores está desocupado, gana poco porque tiene un plan social o percibe sueldos bajos.